ARQUITECTO FRANCISCO GUERRERO Y TORRES Y EL MANEJO DEL VANO

Pedro lrigoyen

Escuela Mexicana de Arquitectura y Oisefto Gráfico, Universidad La Salle

RESUMEN

La arquitectura mexicana del siglo XVIII llega a la culminación ensu expresión barroca, con una brillante riqueza de formas que reúnen una muy interesante mezcla de elementos mexicanos y europeos, reflejo de las costumbres de la época y de una compleja sociedad colonial.

El arquitecto Francisco Antonio Guerrero y Torres, uno de los exponentes más distinguidos de finales de ese siglo, muestra su ingenio y talento para resolver vanos con el manejo excepcional del corte de la cantera,dando soluciones que aún en el presente son dignas de admiración .

ABSTRACT

The 18th Century mexican architecture arrives at the culmination of its baroque expression, with brilliant abundance of figures that brings together a very interesting mix of mexican and european elements, as a result of the ideas of that períod, and a complex colonial society.

Architect Francisco Antonio Guerrero y Torres, one of the most distinguished representativas from the end of this century, shows his brilliance and talent for solving gaps with an exceptional use of cantera cutting, giving solutions that still in the present gain admiration.


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I NTRODUCCIÓN

Sin lugar a dudas, el arquitecto Francisco Guerrero y Torres es el más destacado arquitecto en la segunda mitad del siglo XVIII. Con una gran personalidad, seguro de sus propuestas e innovaciones, con amplia cultura, administrador de sus propias obras, profesional creativo y talentoso, pero sobre todo un extraordinario conocedor de la tradición mexicana y espaí'lola; de sus costúmbres, de su manera de vivir, de los gustos y modas de la época y del complicado comportamiento de la alta sociedad del siglo XVIII.

De no muy elevada estatura, de tez morena clara y ojos claros, supo relacionarse con la nobleza novohispánica para construirles casas y palacios.

El arquitecto Francisco Anton!o Guerrero y Torres nace en la villa de Guadalupe en 1727 y desde muy joven comienza su trabajo como auxiliar de maestros de arquitectura, hasta obtener

el titulo de arquitecto en 1767, a los cuarenta ª"ºs de edad.

Para esas fechas, Don Miguel de Berrio y


Zaldfvar, conde de San Mateo de Valparalso, benefactor de la iglesia de San Bernardo, encarga al arquitecto Guerrero y Torres, la terminación de las bóvedas, la construcción del ciprés y los arreglos que llevaron a su conclusión de éste céntrico templo.

PALACIO DE LOS CONDES DE SAN MATEO DE

VALPARAiso

Conociendo la destreza del arquitecto Guerrero y Torres el conde de San Mateo de Valparalso decide encargarle la reconstrucción del palacio de sus mayores, siguiendo las reglas arquitectónicas barrocas de ese tiempo. La obra se inicia el 5 de diciembre de 1769 , dfa de San Sabás y se

concluye el 9 de mayo de 1772, festividad de San Gregario. Breve lapso de tiempo para una obra de tal magnitud; y aunque no fue su obra más relevante, si le dio amplio prestigio y renombre .

Es en este suntuoso palacio en donde Guerrero y Torres demuestra su habilidad para manejar vanos. El patio principal tiene soportados sus corredores de planta alta por tres grandes arcos dovelados que se intersectan. siguiendo su curso


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a las claves y a sus impostas, evttando, como en el Palacio de la Inquisición de Pedro de Arrieta, las columnas de soporte. La escalera helicoidal y su

trazo nos demuestran sus amplios conocimientos en la estereotomía, con la talla de cada pieza de cantera. Otro elemento que perfeccionará posteriormente en sus proyectos es el óculo que aparece en este palacio en forma de una estrella de trazo cuadrangular, por encima del acceso a la escalera principal. La bóveda del oratorio es única en México, forrada de azulejo y con ventanas basadas en óculos en estrella abocinados. Estos vanos los volverá a emplear en la capilla del Pocito, en la Villa de Guadalupe.

El portón principal sigue siendo en la actualidad,tema para pintores y fotógrafos. El arco de esta puerta es rebajado, sobresaliendo hacia abajo la clave. Esta forma de vano en puertas y ventanas la seguirá usando eniglesias y palacios.

En la esquina de las actuales calles de Venustiano Carranza e Isabela Católica, donde se levanta el edificio, en el último nivel se encuentran otras habitaciones que forman un torreón, elemento arquitectónico que repite Guerrero y Torres en los edificios del Mayorazgo de Guerrero ubicados en las calles de Moneda.

El palacío de los condes de San Mateo de Valparalso sigue siendo una de las joyas coloniales de nuestro patrimonio artístico­ arquitectónico.

Hacia el año de 1770, se le encarga efectuar avalúos de casas y edificios, junto con el arquitecto español Lorenzo Rodríguez, constructor del Sagrario Metropolitano e iniciador del estilo Churrigueresco en el exterior de numerosos edificios de la ciudad de México y del interior del

pafs. A la muerte del distinguido arquitecto Rodríguez en 1774, queda Guerrero y Torres sucesor de los nombramientos de aquél: maestro mayor del Real Palac o de la Catedral y del

Palacio de la Inquisición.

LA ENSEÑANZA

La madre Marra lgnacia Azlor, hija segunda del entonces gobernador de la provincía de Tejas y Coahuila, Don José de Azlor, fue una entusiasta luchadora por crear una organización religiosa encaminada a la ense"anza de ni"as, por lo que posteriormente recibió la fundación el nombre de "La Enseñanza". La devoción de la madre Azlor


fue permanentemente dedicada a la Virgen del Pilar. De aqul su deseo de construir la iglesia y el convento con ese nombre.

En el año de 1772 se le encarga la construcción del templo al arquitecto Guerrero y Torres y al arquitecto Castera se le encomendó la edificación del convento-escuela.

Esta iglesia hoy conocida como "Templo de la Enseanza", es una de las pocas que se salvó de la barbarie que a principios del presente siglo querfa destruirla. Es en la actualidad el conjunto, uno de los principales ejemplos para quien estudia los valores del arte virreynal.

En este proyecto, Guerrero y Torres desborda su creatividad y plantea nuevas y más audaces

Figura 1. Mayorazgo de Guerrero. Localizado en la esquina de Moneda y Correo Mayor. La hornacina es posterior


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soluciones a los vanos. Quizá el más interesante es el arco trilobulado que soportando el coro principal, permite la amplitud sin columnas del interior del templo. El dovelaje parte del centro en donde la clave pasa desapercibida y los planos de sus cortes llevan siempre el mismo centril.

Lasventanasde la bóveda central que iluminan toda la nave, son igualmente trilobuladas, únicas en el barroco mexicano y de una gran belleza. La puerta principal con arco rebajado y la clave más baja. En la portada, la ventana que ilumina el coro y donde se encuentra la imagen de la Virgen del Pilar, es una estrella abocinada , similar a la del palacio de los condes de San Mateo de Va 1paraIsa, anteriarmente seña 1ada.

EL MAYORAZGO DE GUERRERO

En 1777, el arquitecto Guerrero y Torres construye las casas del Mayorazgo de Guerrero con torreones en las esquinas (Figura 1). Ventanas con arcos rebajados y con sobre jambas, destacando el salón del Dosel, todo en tezontle y cantera de Chiluca. En uno de los locales inferiores tuvo su taller el notable grabador mexicano José Guadalupe Posada.

En ese tiempo también se le encargaron algunos arreglos a la Casa de Moneda, ubicada frente a las casas del Mayorazgo.


PALACIO DEL MARQUÉS DE JARAL DE BERRIO O PALACIO DEITURBIDE

La obra que tiene mayor reconocimiento es la del Palacio del Marqués de Berrio, ubicado en la actual calle de Madero, muestra por excelencia del barroco florido del siglo XVIII, cubierta de filigrana de piedra, basamentos de columnas, tímpanos, jambas, sobre jambas, gárgolas, arcos; todo en una gran armonía geométrica. Es aquf donde Francisco Guerrero y Torres muestra su deseo de permanecer en este orden, haciendo caso omiso de las tendencias churriguerescas de Jerónimo y Vicente de Balbás, de Lorenzo Rodrlguez y de lldefonso lniesta Bejarano.

El primer personaje que habitó el palacio fue Don Pedro de Moneada y Aragón y posteriormente, su hijo Don Juan Nepomucenco de Moneada, quien a su 11ez lo entregó al ejército trigarante encabezado por Agustln de lturbide, habitándolo durante un tiempo, por lo que se conoce también como Palacio de lturbide. Hoy es sede de una conocida financiera.

Es de importancia seí'\alar la bóveda de la capilla, con tambor octogonal y ventanas de arcos bilobulados y abocinados, formando las dovelas, desde las claves al salmer, superficies alabeadas cuya talla requiere un conocimiento muy a fondo de la geometría espacialy del trabajo mecánico de los arcos. Esta bóveda con línternilla se encuentra


Figura 2. Palacio de los Condes de Calímaya. Arco trilobulado en el acceso de la escalera pnncipal (planta baía).

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recubierta con azulejos. En la puerta de la capilla una espléndida platabanda con trece dovelas que forman ef vano, resalta la clave con una delicada escultura de la Virgen de Guadalupe.

PALA.CIO DE LOS CONDES DE SANTIAGO DE CALIMAYA

Otro palacio que remodela el arquitecto Guerrero y Torres es el de los condes de Santiago de Calimaya, actual museo de la Ciudad de México. Al hacer nuevas adaptaciones la familia Velasco Altamirano, se construye el oratorio cuya portada es otra joya del barroco florido de finales del siglo

XVIII.Los arcos trilobulados en las escaleras, tanto en planta baja como en planta alta, son nuevamente muestra del talento del arquitecto que las emplea tal como lo hizo en la iglesia de La

Enseñanza, únicos en la historia mexicana de la arquitectura (Figura 2). En los pasillos se encuentran columnas y entre ellas las enjutas presentan escudos de la familia. En la portada, en la planta alta sobresale el salón del Dosel, con el vano de la ventana principal siguiendo el patrón de arco trilobulado. El portón de la casa tallado en madera de un gran valor artístico y el arco de la puerta también rebajado con la clave hacía abajo

como en el templo de La Enseñanza.

CAPILLA DEL POCITO

Posiblemente la obra póstuma del arquitecto Guerrero y Torres es la conocida Capilla del Pocito en la Villa de Guadalupe, construida sobre el manantial de aguas turbias y rojizas a las que se le han atribuido propiedades curativas y lugar en que seala la tradición, se verificó una de las apariciones de la Virgen.

Las bóvedas son peraltadas y recubiertas de azulejo. Su planta con un recinto central y dos laterales, con muros curvos, cóncavos y convexos, con ventanas en estrella de una gran regularidad geométrica. Los arcos que forman los vanos de las puertas tienen dovelas pinjantes, que en algo recuerdan la iglesia del Carmen en San Luis Potosi. Se recurre en todo momento a una filigrana en la talla de la cantera, en un barroco mexicano, de una gran calidad de trazo .

Esta capilla fue construida por a!baf\iles de la ciudad, quienes sin cobrar, trabajaban especialmente los domíngos, con la ayuda de muchas personas que se presentaban


voluntariamente para ofrecer sus servicios. El propio arquitecto no cobró por el proyecto ni por la dirección de la construcción. La capilla tardó 14 afios en ser terminada, de 1977 a 1791.

Otras obras del arquitecto Guerrero y Torres fueron la Caja Real de Zimapán y la Cárcel de la Acordada que estuvo en la actual avenida Juárez. Muere en 1792, a los 65 arios de edad en la ciudad de México, habiéndonos legado un conjunto de edificios de gran belleza y de un valor inestimable .

REFERENCIAS

1. Luz Martha Maya Téllez. El Convento de la Ensefianza Antigu a. México. Ediciones del Estudiante, S.A. 1974.

2. Joaqufn Berchez. Arauitectura mexicana de los siglos XVII y XVIII. México. Editorial Grupo Azabache. 1992.

3. Carlos Sánchez Navarro y Peón. Memorias de un Viejo Palacio. México. Compal'\la Impresora y Litográfica Nacional, S.A. 1951.